¿POLVOS COMPACTOS O SUELTOS? Elige el tuyo.

Polvos de maquillaje: imprescindible en tu look

En la escala de productos imprescindibles en el maquillaje, los polvos están en uno de los primeros puestos, sin duda.

Se han convertido en aliados de la base, el corrector y el iluminador, por muchos motivos:

  • Sellan y fijan el maquillaje. Por eso siempre se deben aplicar después del resto de productos. Algo esencial para que el maquillaje dure más tiempo.
  • Matifican. Son ideales para eliminar los brillos indeseados de la piel, producidos por su oleosidad natural. Serán tus grandes aliados si tienes la piel grasa, pero funciona en todo tipo de pieles.
  • Mejora la apariencia del rostro y unifica el tono. Encontramos polvos que consiguen un tono muy natural, o bronceadores, que unifican el tono pero añadiendo un poco de color al rostro.

polvos compactos

A la hora de elegir nuestros polvos de maquillaje, hay que tener en cuenta que el tono deberá ser un poco más oscuro que el de la piel, ya que si es demasiado claro el resultado puede ser demasiado pálido.

Para aplicarlos, usaremos una brocha densa, especial para este tipo de productos. Es preferible que sea redonda, para que así los polvos se difuminen mucho mejor. Si quieres saber más sobre las brochas de maquillaje, lo dejaremos en otro post para que sepas utilizarlas correctamente. ¡No olvides que las brochas deben estar limpias y cuidadas!

También es muy importante que guardes los polvos en un lugar seco, lejos de la humedad, para mantener sus propiedades.

Tipos de polvos: compactos o sueltos, ¿qué elijo?

Aunque se presentan en diferente formato, debemos tener en cuenta que ambos tipos son polvos de maquillaje, lo que cambia es el proceso de prensado de uno de ellos, que le da una consistencia diferente.

Vamos a ver las características de cada tipo:

Polvos compactos

  • Esta versión presenta los polvos de manera prensada, por lo que suelen ser productos de menor tamaño.
  • Aportan mayor cobertura que los sueltos.
  • En el caso de pieles cuidadas, pueden sustituir a la base de maquillaje, ya que su textura hace que la piel se vea uniforme.
  • Son más prácticos para manipular, y para retoques se puede utilizar una esponjita (en muchas ocasiones viene con el producto).
  • Al ser libres de aceites, son recomendables para pieles grasas o con imperfecciones. Si este es tu caso, aplícalo en la zona T.

Polvos sueltos

  • Sellan el maquillaje, gracias a su textura ligera, similar a la harina o el talco.
  • Los hay traslúcidos (no alteran el color) o con color, para cambiar ligeramente el tono.
  • Es muy importante controlar la cantidad de producto que se usa, para que el resultado sea el deseado.
  • Es recomendable usar una brocha gruesa y suave, y retira el exceso sobre la palma de la mano antes de aplicarlo.

A primera vista, tanto los polvos compactos como los sueltos cumplen la misma función: sellar el maquillaje y unificar el tono, dando un acabado muy natural. Entonces, ¿cuál debo elegir?

Dependerá de varios factores, como por ejemplo la situación en la que lo utilicemos. Podemos usar el polvo suelto para un maquillaje más elaborado, y el polvo compacto para llevar en el bolso y así poder retocarnos los brillos durante el día.

polvos compactos

Otro aspecto muy importante a tener en cuenta es el tipo de piel. Para las pieles mixtas a grasas, los polvos compactos son ideales, ya que proporcionan un acabado mate y prolongan la duración del maquillaje más tiempo. Por otra parte, los polvos sueltos dan un aspecto muy jugoso al rostro, ideal para pieles secas.

La conclusión a la que llegamos es que los polvos sueltos son recomendables para pieles secas y normales, que aportan luminosidad y sellan el maquillaje, mientras que los polvos compactos ayudan a matificar el rostro y son muy prácticos para el día a día.

 

Deja un comentario