POLVOS BRONCEADORES: APRENDE A USARLOS CORRECTAMENTE

Polvos bronceadores: para que sirven y cómo aplicarlos

Los polvos bronceadores se han convertido en la solución perfecta para lucir un tono más resplandeciente en cualquier época del año.

Pero, ¿sabes cómo se hace? En muchas ocasiones, se tiende a usarlos de manera excesiva, con lo que conseguimos un tono muy artificial y desigual al resto del cuerpo.

Los polvos bronceadores o de sol están destinados a simular un bronceado de forma natural, y acentuar determinadas partes del rostro. En verano, o si tienes un tono de piel oscuro, pueden usarse por todo el rostro, usando una brocha grande y ancha para polvos.

Los maquilladores no relegan su uso al verano. Aunque sea invierno, si los aplicamos correctamente podemos conseguir un acabado muy natural y con un bonito tono.

La manera más conocida para usarlos es la aplicación ‘en 3’. Consiste en dibujar un 3 a lo largo de cada lado del rostro:

  • Comienza a aplicar el producto en el lateral de la frente, acercándonos lo más posible a la zona del nacimiento del cabello.
  • Continúa el trazo y termina bajando por la sien en forma ovalada.
  • Acaricia el pómulo hasta el final, en la aleta de la nariz.
  • Vuelve a coger mas producto y comienza otro trazo ovalado desde el pómulo hasta debajo de la mandíbula.

Para contornear más, aplica un poco en la nariz, frente y pómulos, pero con una intensidad mucho menor.

Si quieres estilizar y alargar tu cuello, dibuja un triángulo en el cuello. Difumina el color de manera circular y siguiendo el mismo trazo realizado al principio.

Hay muchas zonas del rostro que se pueden afinar o acentuar dependiendo de cómo apliquemos los polvos bronceadores. Estos son algunos tips que nos explica Vogue:

  1. Para marcar pómulo. Oscurecer las zonas que queremos hundir. Aplícalo debajo del hueso, creando una zona sutilmente oscura, así se enmarcarán los puntos a destacar.
  2. Afinar la nariz. Hay que aplicar el bronceador en los laterales de la nariz.
  3. Acortar un rostro largo. Pondremos un ligero toque en la frente, concretamente donde nace la primera línea de cabello. También podemos aplicarlo en la base de la barbilla, difuminando bajo el mentón, en dirección al cuello.
  4. Dar profundidad a la mirada. Podemos usar los polvos bronceadores incluso como sombra de ojos. Aplícalo después de la prebase, marcando la cuenca del ojo.
  5. Conseguir un efecto ‘buena cara’. Es uno de los usos más comunes, con toques sutiles de bronceador, especialmente en las mejillas.
  6. Matificar una barra de labios. Como lo oyes. Para darle un acabado mate a un labial (siempre que sea en tonos tostados) podremos matificarlo con toques sutiles de bronceador (con la ayuda de un pincel).

Ahora llega el momento de saber qué polvos bronceadores debes usar según tu tono de piel y sus características.

Cómo elegir tu tono ideal

A la hora de elegir unos polvos bronceadores para nuestro rostro, tenemos que fijarnos en el tono de piel.

polvo bronceador

Si tienes la piel clara o muy clara, hay que usar un polvo de sol en tono medio, que aporte luminosidad pero que no sea demasiado oscuro ni anaranjado.

Para la piel de un tono medio, usa bronceadores con reflejos cobrizos y dorados.

Si tienes la piel morena, tienes libertad para elegir los bronceadores más oscuros.

También hay que tener en cuenta el maquillaje que hayamos usado previamente: si llevamos base, el tono de la piel esté posiblemente alterado, por lo que podemos elegir el tono del bronceador fijándonos en eso (si sueles incluir base en tu maquillaje habitual).

¿Y qué acabado queda mejor? Dependerá del look final que quieras llevar. Si quieres un look natural, el acabado satinado te dará un toque veraniego gracias a su luminosidad.

Si tienes la piel seca, evita los acabados mate, ya que te resecará en exceso la piel. En cambio, un efecto brillo ayuda a difuminar pequeñas imperfecciones y arrugas, y aporta mucha luz a la piel.

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